dimecres, 29 d’abril del 2015

Brucella spp


          Nombre científico: Brucella spp

•          Clasificación:

Filo: Proteobacteria
Clase: Proteobacteria alfa
Orden: Rhizobiales
Familia: Brucellaceae
Genero: Brucella


•          Características morfológicas:

Forma celular: Se encuentra en forma de bacilos cortos o cocobacilos. 
Respuesta a tinciones: Es gram negativo. 
Tamaño: Su tamaño se halla entre 0,5-0,7 x 0,6-1,5 micras. 
Motilidad: Es inmóvil.


•          Características metabólicas: 


Son aerobios estrictos. 
Tienen un metabolismo oxidativo, basado en la utilización de nitratos como aceptores de electrones. 
Son catalasa y oxidasa positivos, no atacan la gelatina ni modifican la leche y en general no fermentan los azúcares.


•          Características ecológicas:

 Brucella puede sobrevivir durante más de dos meses en agua a 20ºC, dos meses en el suelo y pasto fresco en un ambiente húmedo, hasta 8 meses en purines y muchos meses en sustratos secos (heno, polvo, lana, equipos y útiles de trabajo, etc.). La supervivencia es más prolongada cuando la temperatura es baja, principalmente cuando se encuentra por debajo del punto de congelación. También puede sobrevivir durante meses en órganos y carcasas de animales, o en sangre a 4ºC. En la carne sobrevive durante periodos de tiempo muy cortos, salvo si está congelada, en cuyo caso puede sobrevivir durante años.
Los principales huéspedes son bovinos, cerdos, ovinos, roedores y otros mamíferos.
Brucella tiene varias enzimas con baja afinidad por el CO2 y requiere una concentración más elevada (10%) de la que habitualmente está presente en la atmósfera (0.03%). Al hacer los cultivos de bacterias hay que tener en cuenta estos requerimientos.
Una vez que la bacteria ha alcanzado el medio intracelular, desarrolla estrategias para su supervivencia; por ejemplo, la interferencia en la formación del fagolisosoma y modificación del tránsito intracelular. El lipopolisacárido (LPS), que forma parte de la pared celular de Brucella sp, tiene probablemente un papel sustancial en la adherencia y supervivencia intracelular.
Las proteínas externas de membrana exponen una región hidrofílica con una secuencia RGD, que es utilizada por la bacteria como mecanismo de entrada a la célula huésped a través de los receptores de integrina, que se encuentran en las células dendríticas de la piel y mucosas. Las integrinas participan en la interacción intercelular y con la matriz extracelular, y están involucradas en la fagocitosis. Este hecho puede explicar la penetración de Brucella a través de la piel intacta.
La transmisión se puede producir por el aire mediante la inhalación de bioaerosoles, así como por contacto directo de las mucosas, la piel lesionada, la piel intacta, con tejidos, sangre, orina, secreciones vaginales, fetos abortados y, en especial, placenta de animales enfermos (zoonosis). También se puede transmitir por inoculación accidental de la vacuna viva atenuada para Brucella. Además, se puede transmitir por ingestión de leche cruda, productos lácteos (queso) sin pasteurizar y carne cruda o poco cocinada, procedentes de animales infectados. 
Por último, se puede producir la transmisión vertical de madre a hijo vía transplacentaria y, rara vez, a través de la lactancia. La transmisión de persona a persona es extremadamente rara.

•          Otras características, aplicaciones o problemáticas:

Estudios con PCR de determinadas secuencias, seguidos de análisis de restricción, han dado evidencia de la existencia de polimorfismos en ciertos genes tales como: omp2, dnaK, htr y ery. El gen omp2 es taxonómicamente importante porque determina sensibilidad a las tinciones, uno de los métodos utilizados para la tipificación de las distintas biovariedades de Brucella. El gen dnaK de B. melitensis, responsable de la síntesis del chaperón Dna K, es cortado en dos fragmentos por la endonucleasa Eco Rv, mientras que genes de otras 134 especies producen un fragmento simple. El gen ery está perdido en la cepa 19 de B. abortus. Esto último explica su mayor grado de atenuación.


Es responsable de la brucelosis (fiebre de Malta, fiebre ondulante, fiebre mediterránea). Se caracteriza por la aparición aguda e insidiosa de fiebre elevada (principalmente nocturna), dolor de cabeza, debilidad, sudor profuso, anorexia, escalofríos, artralgias, pérdida de peso y malestar generalizado. En muchos casos, se produce una recuperación espontánea al cabo de 2 a 4 semanas. En otros, se puede desarrollar la forma subaguda de la enfermedad, que incluye fiebre intermitente (ondulante) y puede ir acompañada de complicaciones osteoarticulares, neuromeníngeas, genitourinarias, o endocarditis, siendo esta última la principal causa de muerte en individuos no tratados. La forma crónica, menos frecuente, puede surgir entre 6 meses y un año tras la aparición de los síntomas, y puede presentarse con síntomas generales (astenia física e intelectual, síndrome depresivo, etc.), o localizados (manifestaciones articulares, viscerales, etc.), sin tendencia a mejorar o a agravarse. En personas que no reciben tratamiento, el índice de mortalidad varía entre el 2% y el 5%.



Autores: Clàudia San Martín, Borja Reza, Laura Torres

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